Durkheim parece sin embargo descartar cualquier enfoque que busque justificar o invalidar la moral incluida la vigente en una sociedad. Así, en Sociologie et philosophie, declara con prudencia: La realidad moral, como toda realidad, puede estudiarse desde dos puntos de vista distintos. Puede intentarse conocerla y comprenderla o puede uno proponerse juzgarla. El primero de estos problemas, que es teórico, debe necesariamente preceder al segundo, y es el único que será tratado aquí
1.
No se trataría por tanto aquí sino de comprender la moral, no de juzgarla, pero Durkheim pasará insensiblemente de un punto de vista al otro, como veremos.
El propósito de Durkheim es ante todo mostrar que un hecho moral es un hecho social. Para ello se apoya en la idea de que nunca se llama moral a un acto que solo tiene por objeto el interés del individuo ni el de otros individuos. La moral solo puede tener por objetivo al grupo formado por una pluralidad de individuos asociados, es decir la sociedad, entendida como personalidad cualitativamente distinta de las personalidades individuales que la componen. Por ello la moral comienza allí donde comienza el apego a un grupo sea cual sea
2.
Sobre todo, un hecho moral es un hecho social porque responde perfectamente a la definición que Durkheim había dado de hecho social en Las reglas del método sociológico. En esa obra se trata para Durkheim de conferir a la sociología el estatuto de disciplina autónoma, irreductible a las disciplinas a las que se intentaba reconducirla: la psicología y la biología.
Se pensaba que, siendo la sociedad un conjunto de individuos, las reglas sociales derivaban de los espíritus de los individuos y que, en último término, el análisis psicológico del espíritu humano podía suministrar el contenido de la sociología, privada así de consistencia propia en beneficio de la psicología.
Se pensaba por otra parte que la sociedad era análoga a un organismo biológico, compuesto de individuos asimilables a las células de ese organismo. Esta metáfora biologicista llevaba a privar a la sociología de toda consistencia propia, pues su contenido y sus métodos debían ser los de la biología.
Contra esto Durkheim intenta mostrar que hay una definición propia del hecho social distinta de las definiciones biologistas o psicologizantes del mismo. Así Durkheim observa que aunque yo respete las reglas sociales vigentes es decir que mi espíritu individual esté de acuerdo con ellas esas reglas no derivan de mi espíritu —no pertenecen a la psicología— sino que se me imponen desde fuera lo quiera o no. Esas reglas existen antes de nosotros y fuera de nosotros y están dotadas de una potencia imperativa y coactiva en virtud de la cual [se] nos imponen lo queramos o no
. Por tanto no son derivables de mi espíritu sino que se le imponen y en esto la sociología no se deriva de la psicología.
Esto lleva a Durkheim a proponer esta conclusión: un hecho es social porque es obligatorio: Un hecho social se reconoce por el poder de coacción externa que ejerce o es susceptible de ejercer sobre los individuos y la presencia de ese poder se reconoce a su vez por la existencia de alguna sanción determinada o por la resistencia que el hecho opone a toda empresa individual que tienda a hacerle violencia
3.
Un hecho moral es por tanto en su raíz un hecho social que incumbe a la sociología porque es obligatorio. La pregunta que ahora se nos plantea es: ¿puede la sociología en cuanto ciencia del hecho social fundamentar ese hecho social que es la moral? ¿Tiene la sociología la respuesta al problema del fundamento de la moral?
Durkheim responde afirmativamente a esta pregunta: tal regla moral estará fundada porque causas sociales han favorecido su aparición y luego su mantenimiento, tal otra debe abandonarse porque las condiciones sociales que provocaron su adopción han desaparecido y ya no es más que una supervivencia sin fundamento de un estado social extinguido:
La conciencia que la sociedad toma de sí misma en y por la opinión puede ser inadecuada a la realidad subyacente. Puede suceder que la opinión esté llena de supervivencias y que vaya a la zaga del estado real de la sociedad [o que] ciertos principios de la moral existente sean por un tiempo relegados al inconsciente
. Y la ciencia de la moral permite corregir esos errores
4.
Durkheim deduce de esta manera de fundamentar tal regla moral particular el fundamento de la moral en general: Se sostendrá que nunca puede quererse otra moral que la reclamada por el estado social de la época. Querer otra moral distinta de la implicada en la naturaleza de la sociedad es negarla y por consiguiente negarse a uno mismo
5.
1. Sociologie et philosophie, ch.II : Détermination du fait moral
2. Ibid.
3. Las reglas del método sociológico, I : ¿Qué es un hecho social?
4. Sociologia y Filosofia, II : Determinación del hecho moral
5. Ibid.