II/ Las consecuencias de la confusión entre moral y axiología
1/ El olvido del valor
A nuestro juicio la confusión de la noción de valor con conceptos afines ha producido un fenómeno singular: el olvido del valor. La historia de la noción de valor parece definirse como la de su olvido desde el origen: la historia de su aparición es quizá a la vez la de su desaparición. Más profundamente aún, el problema que brota de su significado auténtico —el problema de los valores— desaparece a su vez porque se formula con conceptos que solo permiten plantear otras preguntas.
Hemos sostenido la idea de la desaparición del concepto de «valor» en beneficio del de «bien», por ejemplo. En realidad el término desaparición es impropio, pues solo puede haber desaparición si antes hubo aparición, y pensamos que desde su formulación más antigua el problema de los valores se planteó en términos de «bien» (agathon); cuestión traicionada —y por tanto clausurada— en el mismo acto de ser planteada. Del mismo modo no puede hablarse de olvido ni de pérdida de lo que nunca se presentó como recuerdo ni como ganancia.
No obstante conservaremos esta expresión cómoda: el olvido del valor nos parece el resultado principal de la larga sucesión de confusiones conceptuales de las que esta noción ha sido objeto.
Este fenómeno nos parece detectable, como una enfermedad, por sus síntomas. Dicho de otro modo, una mirada aguda puede descubrir en el flujo de los acontecimientos contemporáneos una serie de signos que revelan tal olvido. A identificar e interpretar algunos de esos signos es a lo que nos proponemos ahora.
2/ La mala fortuna del término «axiología»
Uno de los primeros signos evidentes del olvido de los valores es la escasa fortuna del término «axiología». ¿Quién ha oído hablar en el colegio en el instituto e incluso en la universidad del término «axiología»?
Se advierte que el número de publicaciones que aparecen cada año en el campo moral o ético es abrumador en comparación con el de las publicaciones axiológicas. Del mismo modo el número de tesis en axiología es ínfimo frente al de tesis sobre la moral.
Además los libros en los que aparece el término «axiología» suelen tomarlo como sinónimo de «ética» y emplean conceptos morales como «fin», «bien», «sentido de la vida», etc.
Así lo constata Ruyer: Quizá porque la teoría de los valores o axiología no fue obra de un gran filósofo sino de una multitud de espíritus distinguidos que trabajaban en orden disperso llama la atención la disparidad de las obras que tratan en principio el tema del valor. Al abrir un libro sobre el valor no se sabe si encontraremos: 1) un tratado de teología (Lossky) 2) un tratado de psicología sobre las tendencias y los intereses (R. B. Perry) 3) un tratado de sociología (Bouglé) 4) un tratado de economía política (Fr Perroux) 5) un tratado de lógica (Lalande) 6) un tratado de moral (Scheler) 7) un tratado de filosofía general (R. Polin) 8) un tratado de física general (Köhler)
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Lo llamativo de la lista propuesta por Ruyer es comprobar que en ningún momento se contempla la posibilidad de que al «abrir un libro sobre el valor» uno pueda encontrarse con un tratado de axiología.
1. Philosophie de la valeur