Las leyes del amor que se han propuesto tradicionalmente eran o bien leyes psicológicas, que constatan tal o cual regularidad del amor como sentimiento, o bien leyes morales, que constituyen una disciplina a la que el amor debe someterse para ser moral o justo.
Un ejemplo elocuente de ley psicológica del amor es el que encontramos bajo la pluma de Tácito: Omne ignotum pro magnifico
1, que podríamos traducir así: «todo lo que no se conoce se tiene por magnífico». Esto parece expresar una ley del amor del tipo: «se ama lo que no se conoce». A esto Ovidio opuso su célebre Ignoti nulla cupido
2, que significa: «no se desea lo que no se conoce».
Es en san Agustín donde encontramos en cambio una concepción que se acerca más a la de ley moral del amor.
Así, Agustín distingue dos géneros de amor (en unas líneas que vuelven a trazar la oposición de las dos ciudades, terrena y cristiana), en La ciudad de Dios: De estos dos amores, uno es santo, el otro impuro; uno está vuelto hacia los otros, el otro centrado en sí mismo; uno se preocupa del bien de todos en vista de la sociedad celestial, el otro llega a subordinar el bien común a su propio poder en vista de una dominación arrogante; uno está sometido a Dios, el otro rivaliza con Dios. Uno es tranquilo, el otro turbulento; uno es pacífico, el otro fomenta los disturbios…
3.
Esto lleva a Agustín a definir la virtud como un cierto género de amor, aquel que se ha orientado en la buena dirección, la del orden: La definición breve y verdadera de la virtud es el amor del orden
4. Vemos aquí una disciplina a la que el amor debe someterse, que constituye una especie de canon a partir del cual se va a poder juzgar el valor del amor.
Por nuestra parte buscamos sacar a la luz algo muy distinto de las leyes del amor tal como acaban de presentarse. Tres ejemplos tomados de la literatura y de la filosofía podrían acercarse a lo que, por nuestra parte, entendemos como condición esencial del amor:
En primer lugar Shakespeare:
Let me not to the marriage of true minds
5
Admit impediments; love is not love
Which alters when it alteration finds
Or bends with the remover to remove.
O no, it is an ever-fixed mark
That looks on tempests and is never shaken
Como la poesía se traduce difícilmente podemos resumirlo así: el amor no es amor si cambia cuando descubre cambios o si cuando es abandonado abandona a su vez.
1. Agrícola
2. Arte de amar
3. De Genesi ad litteram, XI, 14, 19-15, 20
4. La ciudad de Dios, XV, 22
5. Sonetos 116